Existen lugares donde el tiempo parece pararse para recordarnos el valor de nuestras raíces, y la Plaza del Ayuntamiento —escenario de momentos trascendentales de nuestra historia— ha vuelto a ser ese epicentro de encuentro y emoción. En el marco de los actos del Bicentenario, y después de los sonidos inaugurales de la Sociedad Unión Lírica Pinosense, el municipio ha recuperado una parte fundamental de su pasado con la inauguración de una fuente esculpida en el noble mármol Crema Marfil del Mont Coto.

La obra, presidida por la figura de una mujer llevando la suya càntera que se acerca a llenarla de agua, devuelve en  Pinoso la estampa que marcó su vida cotidiana desde principios del siglo XX y hasta la llegada del agua corriente a las viviendas, simbolizando el trasiego y la importancia vital que el agua ha tenido siempre para nuestra vecindad. Por eso, los cuatro cañones hacen brotar el agua para llenar las canteras elaboradas en mármol y que imitan la cantera pinosera.

La fuente, que se corona con una gran farola, se ha dotado de un sistema de iluminación que cambiará de color con motivo de acontecimientos singulares, como ya ocurre con la fachada de la Casa Consistorial. En el lateral del vaso que se encuentra frente al Ayuntamiento, una placa recuerda la efeméride del bicentenario.

La presentación y el relato histórico han ido a cargo de César Pérez, Cronista Oficial de la Vila y edil de Patrimonio, Archivo y Biblioteca. Pérez ha transportado los presentes en invierno de 1826, recordando como nuestros antepasados esperaron en esta misma plaza la llegada de los oficiales del Rey para constituir el primer Ayuntamiento. Durante su intervención, el Cronista ha destacado que la independencia no fue un regalo, sino un «esfuerzo colectivo» por el cual cada familia tuvo que aportar 7.500 maravedí. «Hoy no inauguramos solo una fuente, inauguramos una memoria», afirmaba Pérez, subrayando que esta nueva construcción es una réplica fiel de la primera fuente pública que tuvo el municipio, adaptada a los nuevos tiempos.

Pérez ha recordado como esta plaza, como otras del casco urbano, congregaba diariamente las mujeres pinoseras para recoger el agua potable, y así lo plasma el calendario del Bicentenario en su página dedicada al mes de marzo.

Un tributo al papel de la mujer pinosera que la alcaldesa Silvia Verdú ha recogido como testigo histórico, destacando la carga emocional del monumento:

La alcaldesa Silvia Verdú ha destacado que este proyecto es el resultado de un proceso riguroso de documentación iniciado desde el Archivo Municipal por Clara y César, el objetivo del cual era recuperar el espíritu de la fuente original con una réplica fiel en mármol Crema Marfil.

Durante su intervención, ha agradecido la implicación absoluta de la empresa Rabasco, el trabajo de Capa y Pintura (Madrid) en la realización de los cañones, la farola y la escultura, y la colaboración de Blanes Construcciones. Así mismo, ha puesto en valor la tarea técnica de Sergio Villarroya y del personal del Servicio de Aigües del Ayuntamiento de  Pinoso, haciendo una mención especial al regidor José Ángel por su coordinación fundamental en toda la obra.

Respecto al simbolismo del monumento, Verdú ha señalado que la figura de la mujer pinosera, fruto de las reflexiones de César y Clara, es un homenaje necesario a las generaciones que llevaban el agua a sus hogares. La alcaldesa ha concluido agradeciendo a los departamentos de Cultura, Turismo, Medios de comunicación y Archivo, recordando que este es solo el inicio: “Iniciamos el camino hacia el 12 de febrero de 2026, que Pinoso celebrará como se merece. Esta plaza no es de la alcaldesa, no es de nadie, es vuestra. Disfrutadla”.

En breve se completará esta remodelación de la fuente con la colocación de un código QR que permitirá conocer todos los detalles de su creación o el proceso de remodelación de la plaza, entre otras curiosidades.

El espíritu festivo ha impregnado la plaza durante toda la matinal. Después del pasacalle inicial y la interpretación de pasodobles como María Mercé y Athenaeum, la banda ha cerrado su intervención con el himno “Viva Pinoso y su banda”. El momento más evocador ha llegado de la mano de la Agrupación Monte de la Sal, dirigida por Vicente Hernández. Su recreación de Pinoso antiguo ha vuelto la vida en la plaza, con la visión de las aiguadores y los alguaciles permitiendo a los asistentes viajar en el tiempo, conectando el presente con aquel rincón que vuelve a ser el alma del Pinós.

Como colofón, el Ayuntamiento ha ofrecido una degustación de productos típicos, celebrando en comunidad que la Vila continúa honrando sus raíces en el mismo lugar donde hace dos siglos empezó su marcha como pueblo independiente.