Julio Camba, genial columnista, fue el autor de crónicas reunidas bajo el título “Maneras de ser español”, del que tomo prestado este título para hablar sobre ciertos fenómenos que observo: los “fachapobres” y los que adoptando el ideario neo fascista parcial o íntegramente ni se consideran como tales y hasta alardean de “anarquistas”. Por cierto, Camba fue anarquista en su juventud y debió exiliarse a Argentina y de mayor se plegó al franquismo. Cosas veredes.
Frases tipo
Hay una serie de frases que de inmediato nos retratan al facho de cuerpo entero y son las siguientes:
-“¡Nos roban el trabajo!” (Trabajos que hacen los migrantes a bajo coste, a menudo sin contratos legales y que ellos no harían de ninguna manera).
-“No podemos acogerlos a todos” (no existe ese “deber moral”).
-“Para que a uno de aquí le den becas de comedor o casas VPO hay que ir con el burka”. ( Incierto, al menos en Alicante, donde hay que ser hijo de PP para el VPO).
-“No se adaptan a nuestras costumbres y cultura” (será que no son “cristianos” y no reverencian a nuestros cultos, nuestra manera de vestir o hablar. Por cierto, yo no he visto un burka más que en documentales y películas sobre Afganistán).
– “El feminismo ha enseñado a las mujeres a odiar a los hombres” (Pero ellos dan más veracidad a los agresores y violadores antes que a las víctimas y niegan la violencia machista. Porque “las mujeres también mienten” (dicho por un “dinámico” amigo de Julio Iglesias en el programa del Facho Abad).
-“Si tanto los defiendes, llévatelos a tu casa. Son delincuentes, la mayoría” (Dicho por la líder ultra francesa Le Pen y por el alcalde de Badalona en TEM).
Facistadas
Hay maneras de definir al fascista: la escritora italiana Michela Murgia, autora de un manual para identificarlos dice que, parodiando a Forest Gump, son los que hacen o dicen estas “fascistadas”. Son los que reescriben la historia aprovechando la falta de instrucción o memoria de las generaciones que no vivieron los años más tenebrosos del fascismo en España o Portugal, o el nazismo en Alemania. El fascista lava la cara de Franco o Hitler diciendo que en su tiempo “se hicieron buenas cosas”. También que las atrocidades las hicieron “ambos bandos”. Y “la guerra civil la perdimos todos”, ¿les suena?.
El fascista sueña con un régimen que sea como un buque donde no hay más que un jefe indiscutible que manda. La democracia es inútil, cara, el pueblo es más feliz en una servidumbre voluntaria. Además, la democracia comete el error de establecer que somos todos iguales. Si es así y nadie vale más que nadie él no podría desacreditar a quien no piensa como él. Por ejemplo, los “irresponsables” por “alarmistas expertos en climatología” (“Hombre, siempre ha habido riadas y lluvias torrenciales aquí”, ” la catástrofe de la DANA fue inevitable”).
El fascista necesita culpables, enemigos. El inmigrante, el musulmán, preferentemente.
Pero necesita amigos con los cuales quedar bien: las oligarquías (Trump, Musk, la banca) , también la aristocracia como se vio en la II Guerra Mundial. A cambio de su protección, los fascistas les exigieron algunas migajas para las clases trabajadoras. A éstas las embaucan diciéndoles que ellos serán el baluarte para conseguir un marco de “justicia social”. Al ignorante, al iletrado, lo seduce diciéndole que su opinión vale más que la de los odiados “intelectuales”. Y aquí es donde aparece el fachapobre”, que vive a tres golpes y un repique, que no puede asumir el pago del alquiler pero aplaude que hayan tumbado el escudo social y la moratoria de los desahucios porque “hay muchos listos que se aprovechan y okupan”.
El fascista apoya a Milei y a Trump en sus políticas. La del americano, imperialista, la del sudamericano de explotación laboral.
Casi puedo entender o comprender a los que así discurren. La izquierda, “el progresismo” los ha decepcionado. No hay soluciones para la vivienda, para paliar las desigualdades, la pobreza en suma, que sufren. Solo parches del gobierno de coalición con una izquierda que va entendiendo que su labor conjunta ha acabado con ellos. Y que pretende reagruparse una vez que ha hecho lo que ha podido con esta gente, (el PSOE), que también los ha decepcionado.

Comentarios