La pregonera emociona con un discurso cargado de recuerdos y sentimiento pinosero, mientras el Ayuntamiento distingue con la Medalla de Oro de la Villa a Vicente Hernández Graciá y concede el título de Hijo Adoptivo a Francisco Bernabé Alfonso, «Paco el Cura».

La noche del 1 de agosto ha marcado oficialmente el inicio de la Feria y Fiestas del Bicentenario de Pinoso, una edición histórica que conmemora los 200 años del municipio, los 120 años de sus fiestas patronales y el 175 aniversario del nombramiento de la Virgen del Remedio como patrona de la localidad. Una inauguración cargada de simbolismo, que ha reunido a cientos de vecinos y vecinas para dar la bienvenida a unos festejos únicos.

La alcaldesa de Pinoso, Silvia Verdú, ha presidido los actos inaugurales, junto a la concejala de Fiestas, Elisa Santiago acompañadas por la Corporación Municipal, Reinas y Damas y numerosas personas en una velada que ha puesto en valor la historia, la identidad y el futuro de un pueblo que celebra dos siglos de vida.

En la Casa de Don Pedro se ha llevado a cabo. Como acto previo, la firma de la pregonera de este año, Ana Mari Rico, en el Libro de Oro de la Villa, antes de desplazarse hasta la plaza del Ayuntamiento, que ha vuelto a acoger el acto del pregón después de una quincena de años realizándose en el parking municipal.

Al inicio del acto del pregón ha tenido lugar la entrega del premio del cartel anunciador de la Feria y Fiestas del Bicentenario a Vicente Javier Poveda, creador digital nacido en Pinoso y afincado actualmente en Elche. Su obra, inspirada en la elegancia barroca y concebida como un mosaico de azulejos e ilustraciones, ha sabido reflejar el espíritu de unas fiestas tan especiales, convirtiéndose desde hoy en una imagen que formará parte del patrimonio gráfico del municipio.

Una pregonera que representa la esencia de Pinoso

El momento más esperado de la noche ha llegado con la intervención de Ana Mari Rico Amorós, pregonera de la Feria y Fiestas del Bicentenario. Antes de subir al escenario, el público ha podido conocer su trayectoria a través de un vídeo elaborado por la concejalía de Medios de Comunicación, en el que ha repasado una vida dedicada al movimiento social, cultural y asociativo de Pinoso.

Definida durante el acto como “pura esencia pinosera”, Ana Mari ha ofrecido un pregón cercano, emotivo y profundamente vinculado a su pueblo. Sus recuerdos, vivencias y sentimientos ha conectado con varias generaciones de pinoseros y pinoseras, convirtiendo su intervención en uno de los momentos más aplaudidos de la noche. Un discurso que ha invitado a vivir intensamente las fiestas y a seguir preservando las tradiciones que han construido la identidad de Pinoso a lo largo de estos dos siglos de historia. Como recuerdo de este momento histórico, la alcaldesa le ha hecho entrega de la Insignia de Pinoso, un cuadro conmemorativo y un detalle especial del Bicentenario.

Medalla de Oro de la Villa para Vicente Hernández Graciá

En el marco de la celebración del Bicentenario, el Ayuntamiento ha querido reconocer públicamente a personas que han contribuido de manera decisiva a engrandecer el nombre de Pinoso.

El primero de estos reconocimientos ha sido la concesión de la Medalla de Oro de la Villa, máxima distinción honorífica del municipio, a Vicente Hernández Graciá, referente indiscutible de la cultura local y figura imprescindible para la música pinosera.

Tras la proyección de un vídeo que repasó su trayectoria, recibió la Medalla de manos de la alcaldesa entre una larga ovación del público. Durante el acto se destacaba su incansable dedicación, su creatividad y el amor con el que ha trabajado durante décadas para conservar y difundir el patrimonio musical de Pinoso, convirtiendo la música en un auténtico símbolo de identidad colectiva.

Francisco Bernabé Alfonso, «Paco el Cura», Hijo Adoptivo de la Villa

La segunda gran distinción de la noche fue para Francisco Bernabé Alfonso, conocido cariñosamente como «Paco el Cura», quien ha recibido el título de Hijo Adoptivo de la Villa de Pinoso.

El Ayuntamiento ha querido reconocer así a una persona que, pese a no haber nacido en la localidad, hizo de Pinoso su hogar y dedicó una parte fundamental de su vida al cuidado de sus vecinos y vecinas, a la cultura y a las tradiciones del municipio.

Tras un emotivo recorrido audiovisual por su paso por la localidad, Silvia Verdú le ha hecho entrega el nombramiento oficial, incorporándolo para siempre a la historia institucional de Pinoso. Sus palabras de agradecimiento han emocionado al público, que ha respondido con un prolongado aplauso.

Un inicio para unas fiestas históricas

La alcaldesa de Pinoso, Silvia Verdú ha cerrado el acto recordando que el municipio vive un año irrepetible, en el que confluyen el Bicentenario de Pinoso, el 120 aniversario de la Feria y Fiestas y el 175 aniversario del patronazgo de la Virgen del Remedio.

Con la invitación a disfrutar de cada uno de los actos programados ha dado paso al comienzo oficial de las fiestas. La música de la Unión Lírica Pinosense, junto a la voz de Alberto Sogorb interpretando el Himno de Pinoso, ha puesto el broche de oro a una gran noche, dando inicio a unas fiestas que ya forman parte de la historia del municipio.

Emotiva visita a la Patrona

Tras la celebración del acto del pregón, una mezcla de devoción, tradición y pólvora se han dado la mano en la noche de arranque de las fiestas patronales de Pinoso. La comitiva oficial, acompañada por las notas musicales de la Unión Lírica Pinosense, se ha dirigido al templo parroquial para asistir a la emotiva Salve en honor a la patrona de la villa, la Virgen del Remedio. El acto ha congregado a numerosas personas en un ambiente de profunda devoción.

Tras la bendición de las insignias por parte del párroco Juan Bautista Llinares, la directiva de la Cofradía ha hecho entrega de las mismas a la pregonera y a las Reinas y Damas de las fiestas. Del mismo modo, la alcaldesa y la concejala de Fiestas han impuesto a los representantes festeros el escudo oficial de la villa de Pinoso.

Luz, ambiente festivo y pólvora en el recinto ferial

Finalizados los actos religiosos, la actividad se ha trasladado a la Plaça del Molí para dar paso al ámbito más festivo de la jornada. El tradicional corte de cinta por parte de las autoridades y representantes daba inicio al encendido del alumbrado especial de fiestas, destacando el gran arco luminoso que da la bienvenida con el lema «Fira 2026» junto a las letras marmóreas de El Pinós.

Acto seguido, la comitiva ha realizado su primer paseo por el recinto ferial, que rápidamente ha cobrado vida con el bullicio, la música y el color característico de estas fechas.

El broche de oro a los actos inaugurales lo ha puesto el disparo del primer castillo de fuegos artificiales. Como viene siendo habitual, el espectáculo pirotécnico se ha celebrado en la calle Cura García, junto al recinto de atracciones, y ha incluido como novedad un potente final en forma de mascletà nocturna. La estela de luz y sonido ha anunciado a todo el municipio que Pinoso ya se encuentra de lleno en sus días grandes.