El pasado sábado 16 de mayo el Auditorio de Sant Joan se vistió de luto, tierra  y pasión, una desgarradora y poética velada teatral para acoger la inmortal obra de Federico García Lorca de la mano de la compañía Maniquí Teatre bajo la Dirección de Irene Serrano; el resultado fue de una intensidad dramática abrumadora donde el duende lorquiano sobrevoló el escenario y tomo el cuerpo de ISABEL GUIU de principio a fin, quien defendió el papel de la Novia a la perfección entre el terrible conflicto interno del deber social, su compromiso con el Novio que lo encarna el actor Diego Juan y la fuerza indomable de la naturaleza, su deseo irreprimible por Leonardo. La Novia es un personaje atrapado, ISABEL GUIU hace gala de su experiencia para que ese ahogo y esa culpa de los versos de Lorca cobre vida en el escenario, estando a la altura del reto, expresó su personal enfoque aportando su personal interpretación que ha quedado grabada en la retina del público asistente. 

Su bagaje como poeta se hizo notar por el mimo absoluto con que trató los versos de Lorca dotando a cada línea de una verdad sobrecogedora y arrancando una ovación cerrada en el patio de butacas en la escena de la huida con Leonardo. El desenlace final, rota de dolor por la pérdida de sus dos amores y tapada con un manto negro fue uno de los momentos icónicos de la función. 

La parte técnica destacó por una iluminación y color acertados, es una grata alegría que dignifica el teatro.