La Fundación Mediterráneo ha depositado este martes en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes el manuscrito original de La señorita de Trevélez, una de las obras fundamentales de Carlos Arniches (Alicante, 1866-Madrid, 1943) y una de las piezas más destacadas del legado documental del dramaturgo que custodia la Fundación.
El manuscrito ha quedado depositado en la caja número 1507 de la antigua cámara acorazada del Instituto Cervantes en Madrid, acompañado por una pluma con la que escribía Arniches y por un retrato aportado por su familia. La iniciativa incorpora así el nombre del autor al proyecto con el que el Cervantes conserva testimonios simbólicos de algunas de las figuras más relevantes de la cultura en español.
En el acto han participado la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero; Paloma Arniches, nieta del escritor; Joseba Barrón, bisnieto del autor; y el presidente de la Fundación Mediterráneo, Luis Boyer. El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha intervenido mediante un vídeo.
También han asistido como testigos de honor Íñigo de Barrón, bisnieto de Arniches; la directora de la Fundación Mediterráneo, Carmen Morales; el secretario de su Patronato, José María Ayala; y la responsable del Archivo de la Fundación Mediterráneo, Inés Chamón.

Una pieza fundamental del legado que custodia la Fundación Mediterráneo
La Fundación Mediterráneo conserva el legado de Carlos Arniches, integrado por una extensa documentación relacionada con su producción teatral, entre la que figuran manuscritos originales e incluso obras inéditas como La cesta y la porra. El depósito realizado en la Caja de las Letras supone una nueva acción para favorecer el conocimiento y la difusión pública de uno de los grandes fondos literarios custodiados por la institución.
Luis Boyer ha destacado durante el acto el carácter simbólico de la iniciativa: «Ahora nos han abierto esta caja, una cápsula del tiempo, y es una satisfacción muy grande la colaboración que ha habido siempre con la familia».
El presidente de la Fundación ha incidido asimismo en la importancia de que una pieza tan representativa del legado pueda incorporarse a la Caja de las Letras, proyectando la figura de Arniches y su obra desde un espacio de referencia internacional para la cultura en español.
La nieta del dramaturgo, Paloma Arniches, ha señalado que era «un deseo» de la familia que alguna obra importante de Arniches fuese custodiada en Madrid. «Mi abuelo estará muy contento de que su legado ya esté aquí, en sus dos ciudades, Alicante y Madrid: que se recuerde y se valore esta obra demuestra que tiene una trascendencia importante», ha afirmado.
«La señorita de Trevélez», una obra capital del teatro español
Estrenada en 1916, La señorita de Trevélez es una farsa trágica en tres actos y una de las obras más reconocidas de Carlos Arniches. La historia parte de la cruel broma que un grupo de jóvenes ociosos organiza a costa de Flora de Trevélez en una pequeña ciudad de provincias para construir una crítica que trasciende el costumbrismo y aborda cuestiones como el machismo, las convenciones sociales o la crueldad colectiva.
El bisnieto del escritor, Joseba Barrón, ha destacado que se trata de «una obra llena de matices, donde cada personaje interpela al espectador» y ha subrayado la vigencia de los asuntos que plantea: «Arniches demuestra su pensamiento sobre la mujer, los jóvenes, su crítica al machismo o a la aristocracia provinciana y, en definitiva, son temas de mucha actualidad que merece que se siga representando».
Barrón ha recordado asimismo la influencia de la obra en escritores posteriores y su importancia para la evolución de la dramaturgia española: «Es una obra capital para la dramaturgia española y prototipo para La tía Tula de Unamuno, el esperpento de Valle-Inclán y las solteras de Lorca».
También Luis García Montero ha señalado las conexiones de Arniches con la Generación del 27 y ha destacado cómo el dramaturgo, partiendo del costumbrismo y la sabiduría popular, supo adentrarse en las técnicas de la tragedia grotesca y abrir caminos que posteriormente desarrollarían otros autores.
Alicante y Madrid, las dos ciudades de Arniches
El depósito posee además un especial significado biográfico. Arniches nació en Alicante, ciudad en la que hoy se conserva su legado a través de la Fundación Mediterráneo, pero desarrolló buena parte de su trayectoria personal y profesional en Madrid.
Joseba Barrón ha recordado durante el acto que el escritor estuvo «profundamente enamorado» de la capital, la ciudad en la que vivió las dificultades de sus primeros años, alcanzó el éxito y desarrolló su vida familiar y profesional. Esa doble vinculación permite que el depósito realizado en la Caja de las Letras tienda ahora un puente simbólico entre Alicante y Madrid en torno a la memoria del dramaturgo.
Carlos Arniches desarrolló una extensa producción que atravesó géneros como el sainete, la tragedia grotesca, la comedia y la zarzuela. Inició su trayectoria ligado al costumbrismo madrileño y al género chico y dejó títulos como El santo de la Isidra (1898), La señorita de Trevélez (1916), Los caciques (1919) o Es mi hombre (1921).
Con la incorporación del manuscrito de La señorita de Trevélez a la Caja de las Letras, la Fundación Mediterráneo continúa su labor de conservación, investigación y difusión de los legados culturales que custodia, favoreciendo que documentos fundamentales de la historia literaria española trasciendan el ámbito del archivo y vuelvan a ocupar un lugar activo en la cultura contemporánea.
