El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado el Plan Nacional de Acción Cultural en el Exterior 2026-2028. Un plan con el que, explicó, «vamos a ayudar mejor a nuestras industrias culturales a abrir mercados y ganar una mayor presencia internacional».

La iniciativa busca igualmente «concentrar esfuerzos en regiones estratégicas donde España tiene muchísimo margen de crecimiento cultural y económico, como Asia, América Latina o Estados Unidos», y «reforzar el español como lengua global de cultura, conocimiento e influencia, junto a nuestras lenguas cooficiales». Pero, «sobre todo, significa algo muy importante: coordinar mejor todo el enorme andamiaje cultural que nuestro país ya tiene».

El desafío es exportar nuestro talento a través de un ecosistema capaz de proyectarlo con toda su fuerza y construir una verdadera «potencia cultural organizada». Porque «los países que creen en su cultura no improvisan su presencia en el mundo, la planifican, la impulsan y la convierten en una política de Estado». En definitiva, «tenemos que capitalizar mejor nuestros activos» y hacerlo «de manera estratégica, articulada e inteligente», subrayó.

Durante su intervención, Pedro Sánchez ha señalado que «ser español hoy es una forma de estar en el mundo» y que «nuestra cultura no solo transmite esos valores; los encarna». Nuestro país -recordó- es hoy la cuarta potencia mundial en cultura y patrimonio según el Global Soft Power Index 2026. Somos el segundo destino turístico del planeta y uno de cada cuatro visitantes llega atraído precisamente por nuestra cultura.

Además, la cultura «es una industria que genera empleo, proyecta reputación internacional y construye autoestima colectiva». De hecho, hoy los sectores culturales y creativos dan trabajo a casi 800.000 personas en España, y por cada euro invertido en cultura, nuestra economía genera 1,75 euros de valor añadido. En este punto, el presidente del Gobierno ha querido diferenciar entre los «países que dejan huella por el poder que acumulan» y «los que consiguen algo mucho más difícil: formar parte de la imaginación emocional del mundo». Por eso, «en este momento en el que algunos pregonan la cultura de la fuerza, de la guerra, nosotros elegimos lo contrario: la fuerza de la cultura», añadió. Y es que «España, cuando ha dado lo mejor de sí misma, nunca ha intentado imponerse desde la fuerza; lo ha hecho siempre desde la cultura».

Por eso, continuó, «hablar de cultura es hablar también de democracia, de valores, de principios, de derechos, de convivencia», y «el mayor éxito de la política exterior no es que teman a España, es que quieran parecerse a nosotros»

Objetivos e hitos del Plan nacional de acción cultural en el exterior

Los objetivos específicos que persigue el Plan son:

  • Promover la proyección internacional de todos los sectores creativos y culturales: visibilidad equitativa y diversidad sectorial.
  • Aumentar la exportación de bienes y servicios culturales y la proyección de nuestros creadores y creadoras, gestoras culturales, empresas e industrias.
  • Consolidar el nivel de influencia de nuestro «poder suave» (‘soft power’).
  • Reforzar los lazos e intercambios culturales con otros países.
  • Fomentar el multilateralismo a través de la cultura: diplomacia cultural española como herramienta para la paz, el entendimiento y la cooperación.
  • Promover los derechos culturales y el acceso a la cultura como bien público mundial.
  • Diseñar y posicionar el sello «cultura española» en el escenario internacional como marca de excelencia.
  • Aumentar el posicionamiento internacional, conocimiento e interés de la creación cultural en español aprovechando la capacidad de impacto del idioma.
  • Incluir y desarrollar el español y sus lenguas cooficiales en escenarios de excelencia: organismos internacionales, instituciones académicas, universidades, ciencia, tecnología, IA, grupos profesionales.
  • Fortalecer la cooperación cultural para el desarrollo sostenible, con incidencia en la concepción de la cultura como un derecho humano.

El Plan se apoya en la coordinación de estrategias y recursos, y maximiza la eficacia de los distintos agentes implicados en la acción cultural exterior: el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación a través de sus agentes vinculados: AECID, Instituto Cervantes y la Dirección General del Español en el Mundo; el Ministerio de Cultura y sus organismos públicos adscritos; el gabinete de la Presidencia del Gobierno (departamento de Asuntos Culturales); el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa a través del ICEX; el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes a través de su unidad de acción educativa exterior; el Ministerio de Hacienda a través de Acción Cultural Española (AC/E), y el Ministerio de Industria y Turismo a través de Turespaña, y Rrtve.

En cuanto a los hitos culturales destacados en el Plan, cabe destacar en 2026: el Año Dual España-India, los 250 años de la creación de EEUU, la XXX Cumbre Iberoamericana, la Bienal Feria del Libros de Sao Paulo o una intensa agenda en la nueva sede del Instituto Cervantes en Seúl. En 2027 tendrá lugar la Exposición Internacional de Belgrado, el Centenario de la Generación del 27 y la Cuatrienal de Praga, mientras que en 2028 celebraremos el Año Goya.

Identidad de la cultura española en el exterior: ESPAÑA. CULTURA VIVA

Durante el acto se ha presentado al público la identidad ESPAÑA. CULTURA VIVA, ganadora del concurso de ideas desarrollado dentro del ámbito del Plan nacional para diseñar la imagen gráfica para la difusión de la cultura española en el exterior.

ESPAÑA. CULTURA VIVA es una idea del estudio CLASE de Barcelona y define una identidad común para la cultura española en el exterior: reconocible, utilizable y capaz de aportar coherencia en un ecosistema diverso. El objetivo es proyectar una presencia compartida, sólida y contemporánea, que funcione a escala internacional sin borrar matices. La cultura española es una constelación en permanente movimiento, donde conviven patrimonio y experimentación, tradición y ruptura. Este nuevo sello -inspirado en la riqueza de la cultura española, el brillo del sol y el efecto de radiación y expansión de la energía de las culturas en España- será un distintivo de calidad y excelencia, una insignia reconocible en todo el mundo.

Intervenciones de los ministros Albares y Urtasun

Durante la presentación han intervenido también el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y el de Cultura, Ernest Urtasun.

Albares destacó que nuestra cultura es lo que más define nuestra identidad y, por eso, es importante tener un Plan en el que reflexionemos, que nos proyecte y con el que acompañemos a los agentes culturales, pues los grandes embajadores de España son los que hacen la cultura: Rosalía, ‘los Javis’, Almodóvar…. A su juicio, España es uno de los pocos países con una lengua y cultura global que nos permite hacer una política exterior global y humanista, y esos valores humanistas claramente se enraízan y beben de nuestra cultura.

Por su parte, el ministro de Cultura ha subrayado que la gran disputa de nuestro tiempo es también una disputa democrática. Estamos viendo avanzar modelos autoritarios que cuestionan el multilateralismo, los derechos humanos y la propia convivencia democrática. Y frente a eso, la cultura es lo que permite que sociedades diversas convivan, dialoguen y se reconozcan mutuamente. Por eso este Plan no es solamente una estrategia de promoción exterior, es también una apuesta por reforzar la presencia internacional de una España democrática, diversa, abierta y comprometida con la cultura como herramienta de convivencia y diálogo.